Coches Salón Transcantábrico
(zonas comunes de El Transcantábrico)
El Transcantábrico cuenta con cuatro coches salones, verdaderas obras de arte ferroviarias por su diseño externo, su acabado y decoración interior, en los que el viajero puede charlar, disponer de los juegos de mesa, conocer a otros compañeros de viaje, tomarse un café o incluso bailar por la noche con la música en vivo del coche discoteca. Viajeros con un promedio de edad situado en torno a los 55 años son los principales clientes del tren. Se trata sobre todo de personas que desean conocer de una forma relajada y amena la España Verde: sus paisajes, su gastronomía, sus gentes…, siguiendo la traza de un ferrocarril diferente, sin tener que hacer y deshacer el equipaje durante todo el viaje, ya que el hotel viaja con ellos.
El primer coche salón cuenta con bar y pista de baile. Es el coche Pub, decorado e iluminado como una pequeña sala de fiestas, en el que cada noche se ameniza la velada.
En el segundo coche salón va incorporada la televisión/vídeo para proyectarlas imágenes de las localidades por las que iremos pasando, juegos de mesa, etc.
El tercer coche salón dispone de una segunda barra para tomar una copa relajadamente, a dicho coche lo denominamos Coche-Bar. Un servicio de camareros atiende las mesas de éste y del resto de los salones para que el viajero pueda relajarse contemplando el paisaje, charlando, leyendo o utilizando la variada gama de juegos de mesa que está a su alcance.
Y por último, el cuarto coche salón va equipado con una amplia gama de libros, que están a disposición de los viajeros para amenizar su viaje.
Además de contemplar el paisaje durante el viaje a través de los grandes ventanales. Se encuentre donde se encuentre siempre estará atendido por el servicio de camareros de El Transcantábrico
El viajero dispone de prensa diaria, revistas, una cuidada selección de libros de la biblioteca, televisión, videoteca, en definitiva, todo lo necesario para hacer de su viaje un placer.
Las comidas y cenas se realizan en restaurantes cuidadosamente seleccionados del itinerario, excepto una de ellas (confirmar según recorrido) y los desayunos, que tienen lugar a bordo del tren.
El Transcantábrico renueva la tradición de los cruceros sobre ruedas, para que viajar, más que nunca, sea un placer.